BIO

En 1978 los caminos de la vida me trajeron a Comodoro Rivadavia, la capital nacional del Petróleo, la tierra de los vientos, donde los kilómetros patagónicos se miden en una particular escala que habla por ejemplo de “escasos 320 km”. Aquí nacieron mis tres amados hijos.

Soy un artista sin curriculum de artista limitando mis pocas exposiciones a colaborar con instituciones de bien público. Mi tarjeta de presentación es hoy la voluntad de mostrar mi lugar, la capacidad de ver e imaginar y la decisión de aprender a valorar lo simple.

Santiago Eduardo Díaz Ampuero (SEDA)